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El Mundo

07 de agosto 2006

Artículo: "Registros del Nomadismo: El trabajo fotográfico de la artista se completa con la instalación"

Por: ASUN CLAR / CARLOS JOVER

 

 

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Registros del nomadismo

El trabajo fotográfico de la artista se completa con la instalación

 

DIANA COCA. 'CASA'

 

Galería La Caja Blanca.

Hasta el 26 de agosto

 

ASUN CLAR / CARLOS JOVER

PALMA.- El hogar, la Casa que da título a la muestra es el hilo conductor de la primera exposición individual en casa de la joven mallorquina Diana Coca (Palma, 1977). La importancia de este concepto se acentúa cuando el viaje prolongado exige reinventar los espacios domésticos ausentes tratando así de huir del desamparo provocado por los nuevos territorios desconocidos. Los siete años que lleva esta artista desplazándose por distintos países europeos han condicionado una especial intensidad en la mirada hacia la morada como lugar de exploración plástica y personal.

 

  Para presentar una obra parcialmente conocida en la isla (finalista en las convocatorias de 2004 y 2005 de Art Jove, y por las colectivas Dones fotografían Dones de la Fundació Sa Nostra y de La fábrica de Licors en el 2005) pero expresamente reconocida (finalista de Photo España en el 2004 y becaria en Roma por la Real Academia de España) ha hecho suyo el espacio de la galería tratándolo como un nuevo lugar vital a conquistar, convirtiendo toda la muestra en una gran instalación donde el descanso, el deseo, el viaje, el trabajo, y las imágenes de la experiencia acumulada se materializan en el lecho, las referencias al taller fotográfico, las maletas, y las fotografías del hogar familiar y de los lugares recorridos que decoran las paredes y que aquietan la nostalgia. El sonido y la poesía completan el adueñamiento de este entorno, y así los poemas recitados de Antonio Portela, fruto de la colaboración con la artista, rompen el silencio de la sala y se exhiben en las paredes junto a las fotografías, y también en algunos versos transcritos por la artista en los muros.

 

  Un recorrido por su trabajo fotográfico permite conocer distintas obras de la serie Neither angel nor beast y de Román y Diana y también imágenes de localizaciones de los distintos lugares de su estancia. El blanco y negro de la mayoría de los trabajos expuestos tiene su contrapunto en el rojo intenso que domina en varias de las obras, y la nitidez de la representación alterna con la imagen ambigua en la que el movimiento distorsiona las formas y sugiere en un eco lejano a los cuerpos pintados por Bacon.

 

  La cama como localización vital es quizá el ámbito en el que se aprecia una mayor aportación de la fotógrafa. Las arrugadas sábanas blancas son las únicas protagonistas de un escenario que contiene en sí mismo el universo más íntimo y el refugio más idóneo. La cama constituye el único y reducido hogar para muchas personas, es el lugar del imprescindible descanso y el espacio donde esperar la muerte, pero es también el territorio donde transcurren los sueños y donde se despliega el amor.

 

  La fotos de los cuerpos entrelazados en el juego erótico y los versos que complementan las imágenes ponen un especial acento en esta faceta, pero el lecho vacío con el rastro del yacer entre los pliegues de las sábanas aún tibias, deja un escenario disponible para la representación de cualquier drama.